Tallard
capital de la adrenalina
En Tallard, el paracaidismo se vive a escala mundial. Los novatos y los mejores equipos comparten el mismo subidón de adrenalina cuando se abre la puerta del valle. Animados por unas condiciones aerológicas excepcionales, los cielos de los Alpes se convierten en un auténtico escenario. En tierra, Tallard es también un centro de excelencia aeronáutica, sede de empresas del sector y del centro de formación Polyaero.

Vuelo libre,
cuando la montaña se convierte en trampolín
El parapente y el ala delta tienen sus catedrales en las montañas de Chabre y Saint-André-les-Alpes. Éste es el reino de las ascensiones, de las velas que se despliegan como alas gigantes, de los silencios que se asientan al abandonar el suelo. Volar libre en los Altos Alpes es entrar en una dimensión donde el cuerpo desaparece y sólo queda la sensación pura: la de flotar, llevado por la montaña.

Aeródromos,
abren las puertas al infinito
Más allá de Tallard, en La Bâtie-Montsaléon, Saint-Crépin o Le Chevalet, no sólo se habla de aviación, sino de aventuras de largo recorrido. Planeadores, avionetas, vuelos de iniciación: estos aeródromos son los bastidores de un arte discreto y apasionado. Cada despegue cuenta una historia de hombres y máquinas, y cada aterrizaje provoca una sonrisa de libertad.

Aspectos aéreos destacados

Laragne
Abierto Ozone Chabre
Cada verano, el Open Ozone Chabre, una competición amistosa que se celebra en las laderas de la montaña de Chabre, reúne a pilotos principiantes y experimentados con la misma pasión: volar juntos, progresar y compartir grandes momentos en el aire y en tierra.

Tallard
Espectáculo aéreo
En el aeródromo de Tallard, templo europeo de la aviación ligera y del paracaidismo, los artistas acrobáticos dibujan arabescos en el azul celeste, las patrullas se cruzan a pocos metros de distancia y los motores rugen como una banda sonora de Hollywood.
Para él, el parapente no es un deporte, sino un lenguaje. Jean-Baptiste Chandelier baila literalmente con el vacío, deslizándose sobre las corrientes como otros sobre un escenario. Piloto extraordinario y esteta de la trayectoria, ha transformado la vela en un pincel y el cielo en un lienzo. Sus vídeos, en los que roza paredes, acantilados y olas, lo dicen todo: precisión quirúrgica, poesía visual y esa rara mezcla de gracia y audacia que impone respeto.
Ver también

Catedral de Notre-Dame-et-Saint-Arnoux, Gap
Destinos
Gapençais







