Una visita a los Altos Alpes revela una región que ha comprendido plenamente los retos medioambientales de hoy y de mañana. Lejos de obstaculizar su desarrollo, esta conciencia ecológica ha dado forma a un enfoque único. La adaptación se considera una oportunidad para inventar un modelo en el que el hábitat, las actividades humanas y los paisajes se enriquezcan mutuamente.

Una región virgen
Los Altos Alpes son uno de los departamentos más altos de Francia, el más virgen de los Alpes, la torre de agua de la Provenza, una de las principales fuentes de energía renovable de Europa gracias a la hidroelectricidad, el primer departamento ecológico de Francia, un terruño, un destino turístico, un hermoso lugar para vivir. Muchos lo saben, pero pocos conocen con precisión los motores del desarrollo de este vasto departamento poco poblado, con una densidad de 25,5 habitantes por km2 (141.617 habitantes repartidos en 5.549 km2).
Una economía en crecimiento
Le turismo y la agricultura, pilares de la riqueza y la identidad de la región, han dado un salto cualitativo en los últimos diez años, sin dejar de ser sobrios y sostenibles. Al mismo tiempo, la economía se ha diversificado mucho más: tres de cada diez empleos del sector privado están ahora en la agroalimentación, las energías renovables, la construcción, la aeronáutica o la industria ligera de vanguardia. Un paso más allá, las profesiones sanitarias y asistenciales resisten, a pesar de las tensiones y de un contexto nacional muy desfavorable. Los Altos Alpes son uno de los departamentos mejor atendidos de Francia.

Un punto de equilibrio
La economía local tiene la cabeza bien alta, y la trayectoria de los principales marcadores lo demuestra. En 10 años, el PIB de los Altos Alpes, impulsado por 18.007 empresas y colectividades locales, ha dado un salto adelante (+50,3%) y muchos núcleos de población están en pleno empleo (6,7% de media departamental). Nuestra economía crece, está más diversificada de lo que crees, y tanto los sectores empresariales como las regiones están interconectados.
Los Altos Alpes han sufrido una metamorfosis. Sin embargo, todos tenemos la responsabilidad de encontrar un equilibrio entre la conservación y el desarrollo del excepcional entorno natural que es nuestro mayor activo. No es casualidad que tantos jóvenes elijan instalarse en el departamento más alto de Francia. En los Altos Alpes, el impulso colectivo iniciado por la Agencia de Desarrollo, junto con todos los agentes económicos, está dando cuerpo a la Responsabilidad Social Corporativa a escala departamental. Es un enfoque voluntario, reflejo de una región donde el compromiso y la cooperación forjan un futuro compartido.


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